La recuperación y
normalización del uso de
una lengua como el euskera
depende en buena medida
del conocimiento que posean
y del uso que realicen las
personas más jóvenes de
nuestra comunidad.
Si bien estas/os jóvenes
vascas/os conocen el euskera
porque lo han adquirido
a través de su formación
reglada, respaldada en
algunos casos por un entorno
familiar bilingüe,
un porcentaje elevado de
ellos no hace un uso habitual de la lengua vasca en su vida cotidiana,sobre todo en aquellas parcelas más informales pero esenciales en la vida afectiva y socializadora del individuo como lo son el ocio y el tiempo libre. Los entornos familiares monolingües, el residir en poblaciones con bajas tasas de vascoparlantes, el no ser el euskera la lengua materna y otras circunstancias dificultan un uso normalizado de la lengua por parte de estas/os jóvenes.
En este Congreso se van a recopilar y exponer experiencias positivas para promover e incitar a las/los jóvenes de una comunidad al uso de su lengua minoritaria, desde una perspectiva eminentemente práctica. Lejos de entrar en complejas y farragosas formulaciones teóricas, se propone conocer de primera mano buenas prácticas desarrolladas en otros países de Europa, y también en comunidades de nuestro entorno, que hayan logrado resultados positivos en cuanto a que las/los jóvenes participantes en tales iniciativas desarrollaran actitudes positivas hacia la lengua minoritaria de su comunidad e incrementaran su uso o mejoraran el que ya pudieran hacer de la misma. Esta recopilación de experiencias nos permitirá confeccionar un decálogo de posibles medidas similares a impulsar y desarrollar en nuestro propio entorno.